– ¡Tengo todos los puntos que ver en el barrio de Malá Strana!
– ¡Genial! Creo que Malá Strana va a ser uno de los barrios de Praga que más nos va a gustar!
Mientras preparábamos nuestra ruta de 4 días en Praga teníamos claro que el barrio de Malá Strana iba a ser uno de los que más nos iba a gustar. ¡Y así fue! Cuenta con varios puntos de interés que hicieron que volviéramos en más de una ocasión.
Mála Strana es uno de los barrios más históricos y antiguos de Praga. A continuación te explicamos todo los puntos interesantes que ver para que no te pierdas ninguno.
Un poco de historia
Los orígenes del barrio de Malá Strana de Praga se remontan al siglo VIII. Por aquel entonces, en ese lugar había un mercado. Poco a poco, los artesanos se fueron instalando por la zona (hoy en día se conservan señales de los oficios). No fue hasta el siglo XIII que el barrio recibió privilegios de una ciudad independiente.
Debido a su cercanía con el Castillo de Praga, después del incendio de 1541 muchos nobles se instalaron en el barrio de Malá Strana. Estos nobles construyeron palacios de corte renacentista pero el estilo predominante en el barrio es el barroco.
Qué ver en el barrio de Malá Strana | Praga
Iglesia de San Nicolás
La primera parada en nuestro reccorido por el barrio de Malá Strana de Praga fue la Iglesia de San Nicolás. Está situada en la plaza de Malá Strana y es fácilmente identificable por su cúpula y campanario, que sobresale por encima del resto de tejados. Se puede visitar su interior 100 CZK (aproximadamente 3,80€) y de este modo poder apreciar los frescos de su cúpula.

Monte Petřín
Se trata del mirador más famoso de Praga. Levantada sobre un terreno de antiguos viñedos sustituídos actualmente por árboles frutales, su colina tiene una altura de casi 140 metros. Se puede subir a pie o en un funicular construido para la Exposición Nacional de 1891.
La principal atracción es la Torre Petrín, una torre de 60 metros de alto que recuerda bastante a la Torre Eiffel. Desde lo alto se pueden conseguir algunas de las mejores panorámicas de la ciudad.

Jardines Vrtba
Los Jardines Vrtba son otros de los imprescindibles que ver en el barrio de Mala Strana de Praga. Se trata de uno de los jardines más bonitos de la ciudad y están designados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Los jardines, claramente barrocos, fueron diseñados a principios del siglo XVIII por František Kaňka. Eran un añadido del palacio de Jan Josef, Conde de Vrtba. Con inspiración italiana, se trata de un jardín escalonado, diferentes terrazas conectadas entre sí por escaleras. Se puede visitar por 100 czk (menos de 4€).

Calle Nerudova
No la buscábamos, llegamos a ella por casualidad. Quedamos impresionados por lo bonita que era y más tarde, repasando la guía de viaje, nos dimos cuenta de que estaba consideraba como punto de interés en Praga. Se convirtió en uno de nuestros lugares favoritos que ver en el barrio de Mála Strana.
Es una calle muy pintoresca, con fachadas coloridas y decoradas con símbolos para identificar las viviendas. Podemos ver violines, un león o unas tijeras como identificación de cada hogar. Este sistema fue reemplazado en 1770 por el clásico de numeración pero, por suerte, en esta calle se conservan muchos símbolos.
Muro de John Lennon
Después de callejear por el barrio Praga fuimos a uno de los puntos que más ilusión nos hacía del día: el muro de John Lennon. Este muro significó la protesta pacífica contra el régimen comunista y en él se escribían frases que eran borradas a la misma velocidad que aparecían nuevamente. Actualmente es un muro repleto de graffitis.

A escasos metros de la orilla del río Moldova encontramos uno de los puntos más emblemáticos del barrio de Mála Strana. Es un lugar diferente, llamativo, pintoresco. Icono de la libertad de expresión, una obra de arte viva que cambia cada día.

Puente de Carlos
El Puente de Carlos es sin duda uno de los puentes más bonitos que hemos visto en nuestros viajes. Se trata del segundo más antiguo de la República Checa y recibe su nombre por el rey Carlos IV, quien mandó iniciar su construcción a mediados del siglo XIV para unir las dos partes de la ciudad (la ciudad vieja, Staré Mesto, con la ciudad pequeña, Malá Strana).

El puente de Carlos conserva toda su esencia arquitectónica y es una mezcla de estilos gótico y barroco. Su fama es más que merecida, uno de los imprescindibles que ver en el barrio de Mála Strana. Es difícil sentirse solo cruzando el puente ya que un desfile de 30 estatuas de santos ubicadas a ambos lados nos escolta a lo largo de todo el recorrido, que cuenta con una longitud aproximada de 500 metros y 10 metros de ancho.
Como no podía ser de otra manera, existen varias leyendas sobre el puente que para los más místicos resultan interesantes y para los más escépticos resultan hasta curiosas.

Isla de Kampa
Muy próxima al Puente de Carlos encontramos la Isla de Kampa, una isla artificial rodeada por canales. Con sus antiguos molinos de viento, recuerda a su pasado, cuando era una zona de huertos. Poco a poco, trabajadores que ayudaban en la construcción del puente se trasladaron al lugar. Más tarde fue utilizada por aristócratas y nobles que vivían cerca del castillo para pasear.
¡Que comience la aventura!